El Clúster de la Bioenergía de Cataluña ayuda a promover las instalaciones de biomasa en centros deportivos

El martes 5 de abril se llevó a cabo la visita formativa al patio logístico de producción de astilla forestal y al Complejo Deportivo Municipal de Cabrils. La cita sirvió para dar a conocer de forma detallada, cómo utilizar la biomasa como recurso para calentar las instalaciones deportivas. A la visita asistieron distintos representantes de ayuntamientos, empresas e instalaciones de todo el territorio catalán, interesadas en la incorporación de este recurso renovable para usos térmicos.

La visita, fue organizada por el Clúster de la Bioenergía de Cataluña, con la colaboración de JFamadas, RifàEnginyers y Ecoservicios, y está integrada dentro del proyecto Deporte por el Clima. Esport pel Clima es un proyecto estratégico, financiado por ACCIÓN, para el impulso de la descarbonización de los centros deportivos a partir de la bioenergía que tiene como objetivo promover la acción climática.

Durante la visita se explicaron los aspectos más técnicos sobre cómo funciona el ciclo de producción de la biomasa forestal, así como sus ventajas frente a los combustibles fósiles. Se ofreció a las personas asistentes un conocimiento específico sobre las instalaciones de biomasa, sus particularidades y condicionantes, en las que se diferencian de las instalaciones de combustión convencionales de origen fósil, y qué puede condicionar su diseño, conducción y mantenimiento. El Complejo Deportivo Municipal de Cabrils sirvió como un buen ejemplo de instalación deportiva que ha incorporado una instalación de biomasa para la climatización de sus piscinas, y que ha tenido en cuenta los requisitos técnicos para que se pueda llevar a cabo de forma eficiente.

Actualmente, ya existen 100 centros deportivos que ahorran 10.000 toneladas de dióxido de carbono anuales, contribuyendo a la gestión forestal ya la valorización de 11.000 toneladas de biomasa. El proyecto Deporte por el Clima se plantea el reto de conseguir que haya 200 centros deportivos antes de 2030, llegando a un ahorro de 25.000 toneladas de dióxido de carbono anual.